Nota de Autor

En el mes de Abril del año 1986 vine al mundo gracias a mis padres. Como todos los niños: jugaba, pintaba, cantaba, corría, inventaba historias. Así fui creciendo entre el bullicio de la ciudad. Luego, la vida universitaria: Ingeniería. ¿Interesante? ¿Aburrido? ¿Cuestión de gustos? Pues bien, desde mi modesto punto de vista, el universo matemático es fascinante, mis amigos pueden dar fe de esa aseveración. Seguidamente, la música, la poesía, la pintura. ¿Lo hiciste alguna vez? Sin duda, Sí. Es que el universo artístico es maravilloso, mis amigos artistas comparten ésta idea. Es por ello que, teniendo como fuerza motriz estos dos universos, nos liberamos de tensiones y de las reglas impuestas por la cultura imperante en nuestra sociedad. En tal sentido, durante los últimos 10 años, he tenido una relación muy estrecha con el quehacer científico bajo el acompañamiento de mis actividades artísticas. Sin embargo, algunos suelen creer que el arte esta desligado de la actividad científica y no es así. ¿Recuerdas la teoría de la relatividad? Bien, Albert Einstein llegó a aseverar que los grandes problemas científicos que se había planteado, los logró resolver mientras tocaba su violín. ¿No te parece genial? Además, sostenía que el científico debe estar dotado de capacidad intuitiva para ver la armonía y el entramado científico sobre el que se sustenta la naturaleza. ¿Armonía y entramado científico? ¿Tendrá similitud con acordes y melodías? ¿Fascinante, verdad? Ahora te muestro otro caso: ¿Recuerdas el cuadro: La Noche Estrellada? Bien, recientemente unos físicos llegaron a la conclusión de que los vórtices pincelados por el pintor holandés poseen un orden matemático similar al de las corrientes turbulentas de aire, del agua y de los fluidos en general. Es decir, estos casos evidencian el paralelismo existente entre el arte y la ciencia.  ¿Y nuestros niños?  ¿Ellos qué hacen? Disfrutan ambos universos sin ataduras de ninguna clase. !Genial!

Biológicamente no puedo volver a ser un niño. Sin embargo, si puedo hacer lo que ellos por naturaleza hacen. Es por eso que he vuelto a ser niño, ya que ahora hago planteamientos técnicos, pinto, bailo, canto, toco instrumentos musicales, invento historias y de la mano de mis sueños, comparto contigo la alegría de ver publicado mi primer libro de narrativa: VOZ ALZADA.

Un abrazo solidario,
José Gregorio Ruiz

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