Antología Poética

“Por medio del arte logramos una feliz transacción
con todo lo que nos hiere”
Lawrence Durrel
Pedro
es un joven escritor que sueña publicar un libro con su antología poética.
Para lograr su objetivo se ha postulado en la bienal de poesía Venezuela 2017.
Su jornada literaria la ha convertido en un ritual porque para poder iniciar la
escritura se va al jardín a regar las flores mientras se deleita con el suave y
tierno olor que de ellas emana. Luego toma su lápiz y papel y empieza a plasmar
todo el contenido que tendrá su próximo poemario. Mientras escribe se imagina
en las principales librerías de Venezuela promocionando su libro, asistiendo a
tertulias literarias contando toda su experiencia poética.
Un día,
Pedro se levanta muy temprano porque tiene una reunión con el encargado de una
casa editora para conversar sobre la publicación del libro que acaba de
culminar. Antes de salir de casa se acerca a las flores y les dice:
Tu fragancia y tu color es motivo de alegrías.
Hoy eres flor mañana marchita serás.
Y en la posteridad siempre has de brillar.
Luego
de cantarle a las flores, salió de casa e iba imaginando la ilustración que
llevaría la portada de su poemario. Al llegar al sitio acordado con el
representante de la casa editorial, observó que aún no había llegado y se sentó
en una mesa a leer el periódico. Pasada más de 1 hora de espera, Pedro estaba
impaciente y dijo para sí mismo:
- De
seguro no ha llegado por algún contratiempo. Adolfo se ve que es una persona
responsable.
Seguidamente,
levantó la mirada y vio que estaba llegando el editor. Adolfo al acercarse a la
mesa le dijo a Pedro:
-
¡Lamento llegar tarde! Estaba discutiendo con mi jefe sobre tu manuscrito. Aún
no he logrado convencerlo. El alega que no va a invertir su capital en un
escritor el cual no tiene trayectoria y que toda su línea editorial está
enfocada para artistas consagrados.
Pedro
no puede creer lo que está oyendo. Abrió la ventana y observó que el día estaba
gris y nublado. Señaló el titular del periódico que había leído y le dijo:
-
Muertes y destrucción. Eso es
lo que a tu jefe le interesa. Claro, eso es lo que vende. Él no va a arriesgar
su capital si no le deja algún beneficio.
Adolfo
al escucharlo le respondió:
-
Tienes razón Pedro. No todo está perdido. Voy a llamar a mi jefe para decirle
que estoy reunido contigo y que es necesario que reconsidere tu caso dada la
importancia de tu obra poética.
Inmediatamente
agarró su teléfono y llamó a Mr. Dougald. Le hizo señas a Pedro de que lo
esperara y salió del lugar a conversar con su jefe. Luego se acercó al joven
poeta y le dijo:
- ¡Lo
siento! Nuestra casa editorial no publicará tu libro.
Pedro
al escucharlo se cubrió el rostro con las manos y sus ojos se llenaron de
lágrimas. Adolfo al ver el estado en que se encuentra el escritor, trata de
justificarse y le dice:
- Así
son los negocios, estimado Pedro. Es la ley del mercado. Con su permiso me
retiro.
A pesar
del sufrimiento que estaba viviendo Pedro, decidió llamar a un amigo para
decirle que quería publicar su libro y éste le dijo:
-
Pedro, tu obra poética es una de las mejores. Sin embargo, tengo varios
compañeros que trabajan en casas editoriales y todos ellos sostienen que no te
publican porque tienen temor a que su inversión no sea capitalizada. Es la ley
del mercado.
Al salir
del local, visualizó un futuro incierto para su obra poética, se fue a casa y
se refugió en su cuarto a escribir todo lo que le había sucedido. Días después,
en medio de la desolación recibió la noticia de que su libro de poesías era el
ganador del premio en la bienal de poesía Venezuela 2017
Hermosa historia José!! Nuestros esfuerzos siempre son recompensados, por lo tanto no debemos de dejar la lucha por conseguir nuestros sueños y anhelos. Saludos!!
ResponderEliminarAsi es mi gran amigo Pedro... No debemos darnos nunca por vencido... Me contenta saber que te gustó la historia.. Un fuerte abrazo
ResponderEliminar