Pasión por la Pintura



“Lo único válido en arte es lo que no puede explicarse”

Georges Braque


Julián es un niño que desea convertirse en un reconocido pintor, su obra principal son las edificaciones y paisajes. Todos los días se va muy temprano a las plazas públicas de su ciudad explorando su pasión pintando en postales y cuadros para vender a todo el público que se acerca a su puesto de trabajo. El comercio de sus dibujos y pinturas le han servido de sustento mientras espera el momento de ser admitido en una de las instituciones artísticas más respetadas del mundo. Su esfuerzo y constancia lo ha llevado  a tener grandes expectativas de lograr su sueño. Le ha confesado a su padre que desea ser artista y ha tenido conflictos con él. Sin embargo, ésa condición lo ha motivado más a perseguir su gran anhelo. Suele imaginarse en los grandes salones de su país exponiendo todas sus obras y recibiendo el reconocimiento de todo el público asistente.

Al cumplir dieciocho años, Julián decidió presentar ante el jurado de admisiones de la academia de bellas artes Arturo Michelena parte de su obra plástica. Durante varios días estuvo esperando una noticia satisfactoria hasta que le llegó un correo que decía lo siguiente:
- Hemos evaluado su obra y el grupo de especialistas de ésta prestigiosa institución ha llegado a la conclusión de que Ud. no tiene el talento suficiente para la pintura. En tal sentido, lo exhortamos a que estudie una profesión que se adapte a sus potencialidades.

A pesar de ésa noticia, al siguiente año decide participar en el nuevo proceso de admisión y obtuvo la misma respuesta: No tiene talento para la pintura. Julián no puede creer lo que le está sucediendo y decide solicitar una entrevista con el director de la academia, éste dada la insistencia de Julián decide entrevistarse con el joven pintor. Al verse cara a cara, el director revisa con detenimiento toda la obra de Julián durante más de 30 min. y profundizando en explicaciones artísticas  le dijo:

- He analizado toda tu obra y he llegado a la siguiente conclusión: La pincelada carece de libertad, El dominio del círculo cromático es escaso, las formas son muy rígidas. En tu obra no hay una interpretación de la realidad circundante.  Por ésas razones,  te recomiendo que tengas una preparación básica.

- No he estudiado ni en la escuela primaria y mucho menos la secundaria.  Desde muy niño he sido el sostén de mi familia vendiendo mis trabajos. Pintar es lo único que se hacer. Respondió Julián.

- Éste joven tiene mucho talento para la pintura pero no puedo darle el ingreso porque su pobreza no le va a permitir costear sus estudios. Me siento culpable pero mi rol principal en ésta institución es garantizar que los aspirantes cumplan con los requisitos mínimos de admisión.  Pensó el director.

- Lo siento, he hecho todo lo que está a mi alcance y no te puedo ayudar. Como ya te hemos dicho en varias oportunidades no cumples con los requisitos mínimos para entrar en tan prestigiosa institución. Quizás es algo brusca nuestra respuesta. Sin embargo, como institución al servicio de la sociedad,  evaluamos ciertas condiciones y tú no cumples con las reglas mínimas de ingreso.  Exclamó el director.

No obstante, el joven pintor decide participar en otros procesos de admisión de la escuela de bellas artes de Caracas y recibe la misma respuesta: No tiene talento para pintar. La consternación lo llevó a encerrarse en su habitación,  rechaza hablar con sus amigos mientras se dedica a pintar.

Meses después, en medio de la desolación que lo embargaba escuchó en el noticiero que el director de la Escuela de Bellas Artes Arturo Michelena se ha suicidado por razones aún  desconocidas. Julián ante la impresión que le causa ésa noticia, decide dejar de lamentarse y se presentó ante el jurado de admisiones una vez más.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cucio y Yorosco: ¡Oscéneba! ¡Oscéneba!

El lenguaje de la verdad: Curayu

Miguel Bonnefoy y Su Aporte a la Literatura Universal